“Es un sueño poder jugar en Argentina”

May 13, 2017

 

Joaquín Boghossian nació en Montevideo el 19 de junio de 1987. Comenzó su carrera en el Club Cerro. De amplia trayectoria, el lungo delantero de 1,97 mts, hoy se encuentra defendiendo los colores de Arsenal de Sarandí. El Uruguayo tuvo la gentileza de dedicarle unos minutos a nuestra web.

-          Comentale a la gente la experiencia de jugar en Argentina

-          Es un sueño para todo uruguayo que de chico lo mirábamos en la tv. Se pasan más partidos del fútbol de acá, que los propios de la liga. Es un sueño poder jugar acá. Lo aprecio mucho y soy muy agradecido de jugar acá, con el ambiente que hay en cada ciudad donde nos toca ir.

-          ¿Qué tan diferente es al de ustedes?

-          En algunos casos se vive distinto. Tenes mucho más presión de la gente, cosa que allá solo en algunos te pasa. Ha

 

y otros que no son tan populares y no tenes tanto apoyo. Acá se vive con un arrastre terrible. Lo mismo cuando vas de visitante. Te hacen sentir verdaderamente así, por ejemplo Santa Fe, Cordoba, Rosario o Tucumán, sentís que estás jugando en una liga mucho más popular que la uruguaya.

-          ¿Y a diferencia de otros lugares del mundo donde estuviste? ¿Notas muchos cambios?

-          La diferencia que noto respecto al resto, es la intensidad. Se presiona mucho. Ahora hay varios que se repliegan atrás, pero se presiona mucho. Todos los jugadores van a quitar la pelota, sean delanteros o el puesto que jueguen.

-          ¿Qué jugador te hizo sentir más rigor?

-          No sé si el que más lo hizo, pero el más fuerte fue Vincent Kompany del Manchester City, cuando jugaba en el Salzburgo de Austria y realmente tiene una fuerza terrible que era muy difícil moverlo en los duelos aéreos.

-          ¿Cómo ves a tu selección en el último tramo de eliminatorias camino al mundial?

-          Bárbaro. Apoyo el proceso del “Maestro”. Siento que todo ha tenido una lógica en el camino, así que me gusta y soy un convencido que vamos a ir, y de la manera que estamos sin la necesidad de cambiar, como muchos lo piden en este momento. Si toca quedar afuera no reprocharía nada.

-          ¿Porque se da ese contraste tan fuerte entre el Arsenal que juega el torneo local y el que el otro día le hizo 6 goles al Juan Aurich de Perú?

-          Realmente son situaciones distintas las que nos están tocando, pero somos conscientes que no somos tan malos como nos está yendo en el torneo, ni tan buenos como pasamos de manera accesible esta llave de la Copa Sudamericana. Sabemos que el rival no era tan duro como otro, pero aun así era un rival que pudimos definir la serie allá. Vamos partido a partido, ahora con la cabeza en Temperley, donde nos jugamos cosas importantes y no tenemos que quedarnos con lo excelente de la copa ni con lo malo del torneo. Tenemos que pensar que dentro de la cancha somos 11 vs 11 y puede ganar cualquiera.

-          ¿Qué necesitan para salvar la categoría?

-          Precisamos estar unidos y convencidos que podemos. Los partidos hay que jugarlos, además tenemos un calendario con rivales directos que si estamos concentrados, podemos llegar a salvarnos. De otra manera la vamos a tener muy difícil.

-          Muchas veces, se dice que el jugador vive en una burbuja alejada de toda realidad. ¿Vos lo vivís así? ¿Qué disfrutas del futbol?

-          Disfruto ganar. Ese alivio, satisfacción de que todo lo que laburaste dio resultado. Un amistoso o una final, el ganar es lo que más disfruto.

-          ¿Con qué compañero crees que rendiste de la mejor manera hasta el momento?

-          Siempre con Matías Cabrera (Coincidieron en Cerro de Uruguay), nos entendemos desde juveniles y siempre fue el mejor asistidor que tuve.

-          Por último, y para descontracturar el cierre, reiterando el agradecimiento por el tiempo dedicado, quiero que le cuentes a la gente una anécdota que quieras contar de tu estadía en el país. En cualquier club.

Estando en Rosario, jugando para Newells la gente es muy fanática, muy enferma por el futbol. Salís a la calle y todo el mundo te pide foto. En ese momento tenía un Fiat Palio matriculado en Uruguay y estaba por la calle volviendo de entrenar, en eso un taxi me para al  lado y haciéndome seña (tenía vidrio polarizado, no se veía nada) me dio una lapicera y un papel para que le firme. El tipo se la jugo que era yo porque no podía mirar que estaba adentro, lo pensó por la patente y le salió bien. No me acuerdo si estaba con mi señora o con un compañero, así que la puedo contar porque sé que hay testigos! Ja,ja.

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