Rubén Paz y Racing, un solo corazón

August 7, 2017

Dos etapas tuvo el uruguayo en la institución. La primera se extendió desde 1987 a 1989 y la segunda fue de 1990 a 1993. Jugó 131 partidos entre partidos locales e internacionales y marcando 30 goles, promediando 0,23. Consiguió dos títulos: una Supercopa Sudamericana (1988) y también una Supercopa Interamericana (1988). Nació el 8 de agosto de 1959 en Artigas.

 

¡U-ru-guayo, u-ru-guayo!  fue un canto repetitivo que cayó en cientas de ocaciones por el Cilindro de Avellaneda. Querido por todos, supo ser elegido mejor futbolísta de América. El talento lo hizo recorrer Europa, e incluso jugó en Brasil. Vistió las camisetas de Peñarol, Internacional de Brasil, Racing de París en Francia, Genoa de Italia, entre otros. En Argentina, además de la Académia, jugó en Godoy Cruz por el torneo Nacional. A sus espaldas tiene dos Mundiales disputados, en México 1986 y en Italia 1990. Es considerado uno de los más grandes ídolos de la historia del Racing Club de Avellaneda. 

Entre sus tantos goles, se destaca uno en la primera fecha de la temporada 1988/89, disputado en Huracán. Tiro libre para Racing; golazo. Al clásico lo ganó Racing 2-0. Fue el torneo en el que los partidos que terminaban empatados se definían a través de tiros penales. Otro fue el 01 de noviembre de 1987, en la Doble Visera: Olarán superó a dos defensores y le dejó la definición al 10 uruguayo: zurdazo bajo ante la mirada de Néstor Clausen, Monzón y Luis Islas. El partido terminó 1 a 1.

Elegancia, calidad, visión de juego pueden ser algunos de los tantos calificativos que pueden caerle al exquisito 10 racinguista de finales de los `80 y principios de los `90. Esos que estéticamente son diferentes al resto y que ya no abundan. 

 

 

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