Rey de Copas: volvió el campeón

August 8, 2018

Las 12 horas de diferencia no fueron impedimento para los cientos de miles hinchas del Rojo que, por la hora, tomó a muchos trabajando para que pudieran ver la final de esta copa internacional. A poco más de siete meses del logro de la Sudamericana en el Marcaná,  Independiente se logró un nuevo trofeo internacional. La estrella 18°. Ese número que ahora comparte con Boca como los dos equipos más ganadores del país a nivel exterior.

De mayor a menor, el elenco de Avellaneda dominó durante la primera media hora al Cerezo Osaka. En ese lapso, encontró la única diferencia del partido y gracias al gol de Silvio Romero, una nueva estrella será bordada en su rica historia. Con el desgaste lógico de los cambios de hábitos donde el huso horario fue el epicentro, los conducidos por Hola aguantaron el último rato donde los intentos de los nipones rojos, cerca estuvieron de transformarse en empate. Pero en esos momentos de turbulencia apareció -nuevamente- la figura de Campaña. El mundialista con la selección uruguaya fue un punto muy alto, sosteniendo lo mostrado desde su llegada: siempre listo para responder, como buen arquero de equipo grande

Lo mejor de Independiente se vio en la primera media hora, cuando los jugadores estaban frescos. Meza y Benítez le dieron fútbol, que no tuvo tanto aporte ofensivo por las bandas como es habitual, pero, con el conjunto local replegado y sin tanta preocupación por atacar, sino por mantener el cero, el Rey de Copas casi ni sufrió. 

El gol, llegó tras de un pase de Martín Benítez desviado en un defensor, con posterior anticipo y gambeta de Romero para el 1-0. 

Con el correr de los minutos, las piernas se fueron cansando y con la ayuda de una regla que rompe los estándares de FIFA, los seis cambios le dieron esa compensación física que los argentinos necesitaban.

Además de Campaña, los chilenos Silva y Hernández salieron de arranque. El primero, hizo un trabajo silencioso basado en la recuperación y buena entrega de la  pelota. Hernández, manejó bien un factor que Independiente tenía saldo deudor: la pelota parada. Preciso a la hora de distribuir la pelota, pero impreciso a la hora de definir un mano a mano claro tras un pase de Gigliotti.

Con el correr del tiempo, los cambios desvirtuaron algo el desarrollo del encuentro, pero eran necesarios para que Independiente sostenga la ventaja. Una de esas variantes fue la del uruguayo Benavídez, quien entró por el autor del gol, Silvio Romero para contener en el mejor momento de los japoneses. Por último, Gaston Silva, quien no tuvo un buen rato tras ingresar y el ecuatoriano Gaibor​ fueron los otros dos foráneos que Holan mandó a la cancha. A este último lo puso para que tenga la pelota, aunque entró poco en contacto con ella producto del desgaste de los compañeros que lo rodeaban. 

Lo cierto es que el diablo de Avellaneda volvió a meter la cola y en esta mañana lluviosa en Argentina, dejó la llama más encendida que nunca. El rey de copas apareció en Japón.

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