Vibrante empate en Avellaneda

October 8, 2018

El cierre del domingo futbolero, el cilindro de Avellaneda fue testigo de un encuentro de alta tensión. Sin un juego tan vistoso, pero con una intensidad propia de un clásico, Racing y Boca igualaron en dos goles luego de que el local se aventajara con los tantos de Lisandro Lopez. El último bicampeón llegó a la igualdad en los pies de Wanchope Ábila y el colombiano Villa.

Con un primer tiempo en gran nivel, donde la figura del chileno Diaz fue clave en el manejo de los tiempos y la circulación de pelota, la academia fue ampliamente superior a un apático Boca. El Xeneize sufrió la falta de contención en el mediocampo y esa zona se transformó en una autopista. Sin el colombiano Barrios y con el uruguayo Nahitán Nandez en el banco de suplentes, el juvenil Chicco se hizo cargo de la recuperación y al estar rodeado de Almendra y Gago, sufrió mucho. Racing fue superior durante los primeros 45 donde anuló las piezas claves de Boca: Pavón (bien anulado por el chileno Mena), Tevez y Ábila. Los dirigidos por Schelotto, aprovecharon las subidas -en muchos momentos sin claridad- de los laterales para incomodar a los locales. 

La ventaja mínima de Racing dejó a Boca en partido pese al magro primer tiempo. Eso fue clave para que el inicio del complemento tenga a la visita metida en partido y proponiendo algo más. Pero eso duró poco y con el correr de los minutos -con la figura excluyente de Marcelo Diaz-, Racing volvió a someter su rival al juego que quería. Boca comenzó a perder pelotas tontas y el local comenzó a tener más posesión. Así, con una presión en zona media llegó la ampliación del marcador. Una mala salida en defensa, que con la presión a Gago terminó en un pelotazo a cualquier parte, terminó con una tremenda jugada de contra de la academia. A un toque, la defensa estática y el medio partido, no fueron oposición. Una pared entre Zaracho y Cristaldo terminó en asistencia al capitán. El ex Lyon definió con soberbia calidad al palo izquierdo de Rossi que achicó bien, pero no pudo contener el remate del experimentado delantero. Con el 2-0 todo parecía indicar que los locales podían ampliar -aún más- el resultado. Coudet metió mano y esta vez le salió el tiro por la culata. Centurion por Lisandro Lopez (figura excluyente del encuentro); Bou por Cristaldo y el juvenil Lopez por el chileno Diaz (Lesión muscular) cambiaron el transcurso del final. El primer cambio, privó al local de sostener el balón en ataque. Al salir el capitán, ninguno de la parte ofensiva podía bancar la bocha y Boca la comenzó a tener con mayor asiduidad. Así, casi sin merecerlo, llegó el descuento. Un centro pasado de Mas, que el colombiano Villa metió al área derivó en un fuerte remate de Pavón. El arquero Árias dio un rebote largo al corazón del área y Wanchope no perdonó. De primera y con pierna izquierda metió el balón por el medio del arco. 

Con el impulso de un gol fuera de contexto, Boca siguió arrinconando al local y, con una genialidad de Ábila (en un movimiento dejó a los defensores sin oportunidad de robo) asistió al colombian Villa que, de buen rato en cancha, definió al cuerpo del chileno Arias y la pelota se metió entre las piernas. Delirio para el último bicampeón que la pasaba muy mal y rescató un empate ante un rival que comenzó con un muy buen nivel y se terminó desinflando. Un empate que no conformó a ninguno, pero como se dio el desarrollo del encuentro, dejó más conforme al equipo de la Ribera.

 

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