River y la sana costumbre de hacer historia

October 31, 2018

En una definición para el infarto el millonario hizo historia, le ganó 2 a 1 a Gremio en suelo brasileño y ahora definirá la Copa Libertadores ante el ganador de Palmeiras y Boca que juegan hoy desde las 21:45 en San Pablo.

Con goles del colombiano Borré y Gonzalo Martinez de penal, el conjunto de Nuñez volvió a hacer historia (había comenzado perdiendo con gol de Gomes) para escribir otra página en el libro de épicas que comenzó a escribir River tras la llegada de Gallardo.

El encuentro, direccionado por la obligación de ganar, tuvo a la banda como protagonista y a Gremio replegado intentando recuperar y salir en velocidad para agarrar mal parado al equipo argentino. Eso no ocurrió, porque se cubrieron bien los espacios y de no ser por la pelota parada, el elenco de Porto Alegre nunca incomodó a Franco Armani. River tuvo un gran primer tiempo donde tuvo al menos 4 remates claros de gol. Palacios, Casco y algún remate de Borré fueron algunas de las ocasiones. Con la inclusión del colombiano Quintero en lugar del "Pity" Martinez entre los titulares, Gallardo se jugó un pleno. Porque, pese a que el ex Envigado no tuvo un buen encuentro, el 10 millonario fue quien definió el encuentro.

River mostró una amplia superioridad ante un equipo que nunca quiso jugar. Priorizó demasiado el cero en su arco sin tener la decisión de lastimar al conjunto de la banda. Los dirigidos por Renato desaprovecharon las pocas que tuvieron pero contradictoriamente facturaron uno de los pocos remates que tuvo en el gol del defensor central Gomez.

En el complemento, River no pudo mantener la intensidad pero el local nunca se animó a salir al menos 20 metros más. Jugar tan atrasados ante un elenco con demasiado corazón fue paupérrimo respecto a Gremio. Un desperdicio de juego por la clase de jugadores que el equipo de Porto Alegre tiene.

River llegó a la igualdad transitoria gracias al ¿hombro? de Borré. El colombiano metió un cabezazo, en el corazón del área que dejó sin reacción tanto a la defensa, como al arquero local. Con ese gol, el sueño parecía posible. Y lo posible se hizo realidad. En el final, y luego de la apreciación del VAR, el arbitro uruguayo Cunha determinó que sea penal una mano de Bressan. El defensor que entró en lugar de Miranda, con poco más de un cuarto de hora en cancha, tuvo que irse al vestuario expulsado y con la complicidad de haber sido participe necesario en los dos goles millonarios.

Poco importa. River hizo historia nuevamente en la Copa Libertadores. Ese certamen del cuál ya sabe Gallardo que es ganar. Otra batalla que Napoleón tendrá que comandar.

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