Lobo mata millonario

November 29, 2018

En un encuentro por demás atractivo, Gimnasia le ganó a River por penales luego de terminar igualados en dos tantos durante los noventa minutos. Con goles de Martinez y Pratto para el millonario, Faravelli igualó transitoriamente y luego el uruguayo Silva cerró el resultado para que todo derive en los tiros desde los doce pasos.

El Lobo levantó dos veces el resultado. Con un tiro libre del Pity Martínez tras una floja respuesta de Martín Arias. Rápidamente, Faravelli igualó las acciones tras -nuevamente- otra floja respuesta del arquero mundialista y poner así el 1-1. Antes del descanso, el Lobo padeció la expulsión de Ezequiel Bonifacio por doble amonestación.

En el complemento, al inicio del mismo, Pratto tuvo una corrida similar a la del gol ante Boca y una definición que, en vez de ser al segundo palo, fue al primero. River agarró a la defensa del lobo mal parada y todo terminó en gol del elenco de Nuñez.

Mediante un cabezazo proveniente de un tiro de esquina , que desnudó una falencia del Millonario, el uruguayo Silva convirtió el 2 a 2 que derivaría en los penales. En el medio, Pinola vio la roja y quedaron 10 vs 10.

Con mas ganas, hambre, orden y vergüenza deportiva, el elenco dirigido por Troglio bancó los ataques del último bicampeón de la copa más federal. Se sobrepuso a lesiones y la expulsión de Bonifacio en medio del partido, para terminar forzando la tanda de penales.

La Copa Centenario 1993-1994 fue la última Final que disputó Gimnasia La Plata y ahora tendrá la posibilidad de ser campeón ante Central, quien en los últimos años estuvo al borde de la hazaña pero la suerte le fue esquiva.

 

DEFINICIÓN POR PENALES

 

Para Gimnasia patearon: Silva (gol), Licht (gol), Hurtado (gol), Ayala (atajó Armani), Guanini (gol) y Guiffrey (gol).

 

Para River patearon: Pratto (travesaño), Ponzio (gol), Pity Martínez (gol), Borré (gol), Alvarez (gol) y Maidana (arriba).

GRAN PARTIDO DEL URUGUAYO

 

El goleador, de paso por muchísimos clubes del país, tuvo anoche otro gran partido. El delantero, además de marcar el 2 a 2 definitivo que derivó en los penales, convirtió (con mucha clase) su remate desde los doce pasos.

Durante el juego, la soledad en el ataque del lobo hizo que su trabajo sea más de desgaste que de ataque. La expulsión de Ezequiel Bonifacio obligó a retrasar las líneas del lobo platense y por ende, dejar el ataque en un segundo plano. 

Fue fundamental en la pelota parada donde rechazó muchísimas pelotas, pero principalmente para transmitir carácter que, justamente y haciendo un juego de palabras, caracteriza al centrodelantero.

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload