Orden mata nombres

February 21, 2019

Era la única posibilidad de meterse en la conversación y quedar a siete puntos sobre 18 posibles. Pero Boca la dejó pasar. En el postergado correspondiente a la jornada 15 el Xeneize cayó por 2 a 1 ante Atlético Tucumán en la Bombonera. Con los goles de Nuñez y David Barbona (empatando transitoriamente Ábila), el elenco conducido por Zielinski superó en todas las líneas de principio a fin -con inteligencia y sin brillar- a un Boca desconocido. Un conjunto local que fue, principalmente en el complemento, un desconcierto. 

Todo comenzó prematuramente con el gol de Gervasio Nuñez a los ocho minutos. Con una jugada simple como un pelotazo frontal desarticuló el endeble bloque defensivo de los dirigidos por Alfaro. Mattos tomó el balón y metió un centro a media altura desde el sector derecho del ataque. Un defasaje defensivo entre Lisandro Lopez y Buffarini hicieron que Andrada dude en salir a cortarlo y, tras la falla del lateral ex San Lorenzo apareció a su espalda el atacante que supo defender las camisetas de Central y Sarmiento entre otras. 

Boca erró bastante en el primer tiempo donde saltó a la cancha con múltiples variantes respecto a los once que le ganaron hace 72 hs a Lanús. El paraguayo Alonso, El uruguayo Nández, el colombiano Villa, Reynoso, Tévez y Ábila, ingresaron por Emanuel Mas, Campuzano, Almendra, Zárate, Benedetto y Pavón fueron los seis cambios. Cambios de nombres pero no de funcionamiento; el Xeneize fue el mismo de los últimos juegos. Un elenco que extraña horrores a Cardona, que no genera juego y que sufre la falta de uno que genere sociedades. No hay conexión entre volantes y delanteros.

La ventaja de los tucumanos estaba cimentada en dos aspectos: efectividad y orden. Zielinski supo desde el primer momento a qué y cómo jugarle a este Boca. Le entregó la tenencia del balón y cerró espacios. permitió que jugadores que no lastimen tengan la posesión del esférico y así apretó cuando tenía que robar. Los ataques fueron esporádicos y profundos. Eso, sumado a los errores defensivos del último bicampeón, dejaron expuesto a un equipo sin identidad que le falta rodaje. Mucho rodaje  para que se asimile a a lo que los equipos de Alfaro acostumbran.

En el segundo tiempo, Boca llegó al empate luego de una guapeada de Ábila. El atacante luchó y se llevó la pelota ante la salida de Lucchetti y el acoso de la última línea, definió mordido pero anotó la igualdad transitoria. La alegría duró poco, porque nueve minutos después, el ex Chicago David Barbona aprovechó un error de Izquierdoz y la mandó a guardar con una buena definición al palo izquierdo de Andrada. Boca buscó, pero en la desesperación acumuló jugadores en el ataque donde tuvo enfrente una defensa muy ordenada y sin sobresaltos. El Xeneize no pudo en ningún momento entrar a posición de gol aunque en alguna ocasión asilada casi empata el juego. El resultado fue justo y los tucumanos los alcanzaron en la tabla con 35 unidades, a 10 de los líderes. 

 

 

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