Goleada para soñar

March 13, 2019

El empate en Cochabamba sólo tendría valor si se gana el próximo partido de local, fue una de las frases más oídas tras el cero a cero en Bolivia. Y el primer encuentro en La Bombonera para el Xeneize fue en la inestable tarde de martes donde Deportes Tolima era el rival de turno.

Con una propuesta ambiciosa -y quizá contra la filosofía del mismo Alfaro-, el 4-2-4 sólo se puede leer desde la perspectiva de la localía. Dificilmente en condición de visitante Boca juegue así. Con una defensa que va saliendo de memoria (donde Fabra volvió al banco de suplentes), un mediocampo para dos que se dividió entre Marcone y el uruguayo Nahitán Nandez, los cuatro delanteros fueron Zárate, el colombiano Villa, Tévez y Darío Benedetto.

En un primer tiempo donde claramente la visita fue superior, lo visto en los primeros 45 minutos fue prácticamente un calco del partido que terminó en caída ante Atlético Tucumán por Superliga. No hubo asociaciones, no se generó juego, faltó claridad y las pocas situaciones fueron para los colombianos. Se lo vio previsible y de no ser por Andrada (y el palo lo salvó en otra oportunidad), si terminaba abajo en el marcador iba a ser justo.

El complemento fue totalmente opuesto. Boca pasó por encima a la visita, acompañado de un gol prematuro ni bien comenzó la segunda parte. Una infracción sobre el sector izquierdo del ataque Xeneize derivó en una gran ejecución de Zárate. El ex Velez metió un envenenado centro al primer palo buscando la cabeza de Lisandro López. El balón no encontró al central argentino pero se desvió en Marcos Pérez y terminó incrustándose en la red de la tribuna sur. Allí hubo un quiebre en el partido.

Boca dominó, controló y jugó a su criterio; "le tiró la jerarquía encima" tal como expresó Alfaro y rápidamente amplió el resultado. Benedetto terminó una buena jugada -nuevamente por el sector de Emanuel Mas - con un potente cabezazo. Tres minutos después, una contra de manual comandada por Tévez terminó en gol de Mauro Zárate. El 10 Xeneize conectó con Villa quien asistió nuevamente al ex Juventus que le dejó servida la definición a quien fuera ídolo de Velez. El atacante, quien fue titular en cuatro de los últimos cinco encuentros y ya metió cinco goles, volvió a convertir como frente a San Lorenzo. 

Con el resultado ya consumado, se vio un buen manejo de pelota, administración de espacios y sociedades interesantes como el tándem Marcone-Nandez, o los desbordes del colombiano Villa para asistir al que se pare como enlace.

Buen triunfo del Xeneize para liderar el grupo G con cuatro unidades, a la espera de lo que hagan mañana jueves Paranaense y Jorge Wilstermann.

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