Desdibujado empate en el primero de los tres superclásicos

September 2, 2019

Comenzó la trilogía de clásicos que tendrá su corolario en la Bombonera con el pase a la final de la Copa Libertadores para quien resulte ganador. El primero se jugó en el día de ayer ante un Monumental colmado donde el verde cesped se quedó con ganas de ver buen fútbol. Es que uno quiso y no pudo, mientras que el otro no quiso y se llevó lo que buscó. River fue más, aunque sin la profundidad necesaria para quebrantar a su rival, mientras que Boca fue pura especulación. Amarrete planteo de Alfaro -pero inteligente- donde denotó la inferioridad, al menos de juego, que presenta ante el elenco de Nuñez.

River presentó el ya establecido 4-4-2, con un mediocampo híbrido de juego y lucha: Enzo Perez y Palacios fueron los equilibristas frente a los embates del uruguayo De La Cruz e Ignacio Fernandez por las bandas. Adelante, el colombiano Borré junto a Pratto no pudieron vulnerar a Esteban Andrada que volvió a redondear un gran partido y ya son 9 los partidos oficiales sin recibir goles. Los conducidos por Gallardo intentaron por todos los frentes pero -con responsabilidades compartidas ante una buena defensa y una falencia en ataque- se quedaron con un empate más que agridulce. Si alguien lo quiso ganar, fue River.

Boca hizo su juego. Fue a no perder, y salió a la perfección. Con una buena tarea de la columna vertebral del equipo, resaltando al arquero junto a los dos centrales -Lopez e Izquierdoz-, ese triangulo anuló cualquier posibilidad de que los locales abrieran el marcador.

El Xeneize tuvo varios puntos flacos, pero así y todo aguantó el cero. Marcelo Weigandt, y el colombiano Frank Fabra nunca incomodaron con sus -pocas- trepadas, y las veces que lo hicieron tomaron malas decisiones. El doble cinco entre el italiano De Rossi e Iván Marcone no sufrió sobresaltos pero por momentos se los apreciaba superpuestos. Lo mejor del ex Independiente se vio cuando jugó solo tras la salida del ex Roma. Por las bandas, Capaldo y Alexis fueron junto a los defensores centrales los puntos más relevantes y quizá quienes se animaron algo más. El primero por empuje y ganas, mientras que el colorado ex Argentinos incomodó con alguna pelota parada y el querer romper líneas con su pegada o alguna gambeta. Arriba, Soldano jugó de 11bis prácticamente todo el partido. Por el lado donde estaba Alexis Mac Alister intentaron frenar las subidas de Montiel, pero el lateral derecho hizo de las suyas. El venezolano Hurtado jugó su primer clásico y no gravitó ante la soledad. Mucho recorrido de espacios para el ex Gimnasia frente a una solidez defensiva que, con poco le alcanzó a la dupla Martinez Quarta y el chileno Paulo Diaz.

Los cambios en ambos equipos no cambiaron la ecuación, River no pudo quebrantar el cerrojo defensivo que propuso Alfaro, mientras que Boca no aprovechó las escasas oportunidades de acercamiento al arco defendido por Armani, es por eso que la igualdad es justa. Ninguno mostró sus armas de cara a los dos partidos más importantes. Ninguno sacó diferencia e hizo más que el otro para ganar; River tuvo todo para hacerlo, pero esa falta de eficacia lo pone a la altura de un Boca que resignó la búsqueda para cuidar su arco. Ninguno fue más que el otro y con sus armas se anularon ambos conjuntos. El empate estuvo bien y ahora queda exactamente un mes para que se vuelvan a ver las caras. Mismo escenario, distinto marco. Esperemos que con un mejor espectáculo.

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